El centro neurálgico de la obsesión mamaria. Somos y existimos por el disfrute de unas buenas tetas naturales, grandes, medianas, pequeñas; con o sin leche...

martes, 4 de febrero de 2014

Añorando a Lactferatu

Hemos podido comprobar en no pocas ocasiones que todos recordamos al gran Lactfertu, padre de la estirpe de los Vampiros Blancos, desaparecido sin dejar a penas rastro hace ya algún tiempo. Los que hemos valorado la posibilidad de intentar saber de él y tentarlo de un regreso a un nuevo liderazgo de La Orden, tenemos fé en creer que tal vez algún día se vuelva a manifestar de algún modo. Hay muchos rumores, dentro de los ambientes blancovampíricos que hablan de que Lactferatu sigue entre nosotros pero bajo otra identidad, retirado y observador plácido de ver como ha creado legión entre sus adeptos. Su salud siempre fue delicada a partir de unos tiempos y también pudo ser la causa de su retiro. Las malas lenguas hablan de su muerte física,  paso a la inmortalidad como mito pero yo personalmente, creo que Lactferatu sigue vivo, entre nosotros y tengo esperanzas de que algún día regrese aunque no del mismo modo en que lo hizo durante su comandancia de la mítica site de Pasión Mamaria. Lactferatu siempre tuvo un reto que, desgraciadamente, no pudo ver hecho realidad en sus tiempos: crear una autentica Orden que hiciera que muchos vampiros blancos del mundo pudieran estrechar lazos entre ellos y reinvindicar la pasión por la leche materna y su amamantamiento para adultos, una práctica digna y consentida entre las fantasías eróticas. Por desgracia, eso aún no ha sido posible porque, extrañamente, entre los propios vampiros blancos se impone un especie de actividad individualista que no lleva a una unión como colectivo. Tal vez el mejor homenaje que podríamos hacer a nuestro añorado padre de loa vampiros blancos sería poder crear "células" en todos los lugares del mundo de pro consumidores de leche materna mediante el amamantamiento directo entre mamella y boca de adulto. Porque esa es la grandeza de los vampiros blancos. Mientras tanto, podemos recordar el legado que Lactferatu nos dejó en su momento, como el escudo de La Orden global de los Vampiros Blancos. Nuestro escudo.

Compartir:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Di todas las cochinadas que quieras, pero solo con dos reglas que cumplir:no insultes gratuita y directamente ni a individuos concretos ni colectivos. No se admitirán comentarios que inciten a enfrentamientos entre lectores. Sus malos rollos, fuera de Mamelladores.